Empecemos por el principio. ¿ Que son los gatos ferales o comunitarios ?
El gato feral o gato comunitario es un gato que vive en libertad y está vinculado a un entorno concreto, normalmente formando parte de una colonia estable. No es un animal salvaje ni una especie distinta, sino el resultado de generaciones de gatos nacidos en la calle o procedentes de abandonos, que no han tenido una relación directa con las personas y no están habituados a la vida en un hogar.
A diferencia de los gatos domésticos, los gatos comunitarios no buscan el contacto humano ni pueden adaptarse a una adopción convencional sin sufrir un alto nivel de estrés. Su vida se desarrolla en espacios urbanos o periurbanos donde encuentran refugio, alimento y cierta estabilidad. Su presencia no es fruto de su elección, sino de una realidad creada a lo largo del tiempo por la falta de control reproductivo y de políticas públicas adecuadas.
La gestión responsable de los gatos comunitarios no pasa por su retirada o eliminación, que provoca el efecto vacío y la aparición de nuevos gatos, sino por el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), que permite controlar la población, mejorar su salud y reducir conflictos vecinales.
