La presencia de gatos comunitarios es una realidad en muchos municipios. Ignorarla no hace que desaparezca: al contrario, sin control la población aumenta, los conflictos vecinales se multiplican y el problema se agrava con el tiempo.
El método CER (Captura, Esterilización y Retorno) es la única herramienta eficaz, ética y legal para gestionar esta situación de forma responsable.

La esterilización corta la reproducción y permite que la población felina disminuya progresivamente con el paso de los años, sin sacrificios ni maltrato. Las colonias se estabilizan y dejan de crecer.
Los gatos esterilizados: no entran en celo, no maúllan por la noche, no se pelean, no marcan con orina
Esto reduce de forma muy significativa los conflictos vecinales y mejora la convivencia en barrios, parques y espacios públicos.
Un programa CER implica seguimiento veterinario, control sanitario y atención a animales enfermos o heridos. Las colonias pasan a estar gestionadas y supervisadas.
Una colonia controlada es una colonia saludable.
Aunque el CER requiere una inversión inicial, a medio y largo plazo supone un ahorro para el municipio.
Se reducen: quejas vecinales, intervenciones policiales, procedimientos administrativos, retirada de animales heridos o fallecidos
Gestionar es más barato que no hacer nada.
La legislación actual obliga a los ayuntamientos a gestionar éticamente las colonias felinas. Implantar el método CER garantiza el cumplimiento legal y evita sanciones y responsabilidades.
Un municipio que implanta el método CER demuestra:
A los gatos, porque viven mejor.
A los vecinos, porque desaparecen los conflictos.
Al ayuntamiento, porque ahorra dinero y cumple la ley.
Y a la sociedad, porque avanza hacia un modelo más ético y responsable.
Implantar el método CER es invertir en convivencia, bienestar y futuro. 🐾🌿